Sobre el chat de Popayan
Los domingos al atardecer, cuando las campanas de la Catedral de Popayán dejan de sonar, la gente se reúne en el Parque Caldas para tomar un chocolate con pandeyuca antes de que anochezca. No es solo un ritual, es la excusa perfecta para hablar de lo que verdaderamente importa: el clima, que en esta ciudad del Cauca cambia de frío a calor en menos de una hora, o el último partido del Universitario Popayán FC. Aquí no se vive de prisa, pero tampoco de nostalgia: la gente discute sobre el tráfico en la Avenida Panamericana o los precios de la panela en el mercado, igual que en cualquier otro lado.
Si vienen de fuera, no se pierdan el cerro de Belén al amanecer: la vista de las casas blancas y los volcanes al fondo es de esas que se graban en la memoria. Y si alguien pregunta por la gastronomía, que no se vayan sin probar un pipián con arroz, huevo y chicharrón en el restaurante La Cabaña del Río, en el barrio El Hoyo. Eso sí, traigan abrigo: las noches en Popayán pueden ser traicioneras incluso en verano.
Última actualización: 17 de julio de 2026