Sobre el chat de Saskatchewan
Si alguna vez os habéis quedado hipnotizados mirando cómo el horizonte se pierde en el infinito, Saskatchewan os entenderá. Aquí no son metros cuadrados, sino kilómetros de trigales que se mecen bajo el viento y ciudades que se agrupan como oasis al borde de la carretera Trans-Canada. Saskatoon, con su puente Broadway iluminado de noche y el río South Saskatchewan serpenteando entre bares y cafés, es el corazón joven de la provincia. Pero no os quedéis solo en lo urbano: a media hora al norte, en el lago Emma, los veranos se llenan de familias pescando perca y de atardeceres que pintan el agua de naranja quemado.
Lo que más sorprende de esta tierra es su mezcla de tradición y modernidad sin aspavientos. En Regina, la capital, el Museo Royal Saskatchewan y el centro comercial Cornwall no son rivales, sino complementos: uno guarda la memoria de los pueblos originarios y los pioneros de las praderas; el otro es el lugar donde los estudiantes de la Universidad de Regina se reúnen antes de los exámenes. Y si llega el invierno, no os quejéis demasiado: en Moose Jaw, a una hora en coche, las grutas turísticas con historias de gánsteres y espías de la Guerra Fría calientan el cuerpo y la imaginación.
Última actualización: 18 de julio de 2026