Sobre el chat de Rep. Checa
Praga no es solo el Puente de Carlos y el reloj astronómico. Quién lo visita en diciembre sabe que el mercadillo de la Plaza de la Ciudad Vieja huele a vino caliente y a *trdelník* recién hecho, esos cilindros de masa dulce que se enrollan como un churro pero saben a canela y azúcar quemada. Mientras, en el barrio de Žižkov, las luces de los pubs de cerveza Pilsner se mezclan con el bullicio de los locales que brindan con un *pivo* bien tirado. ¿Sabías que hay más de 300 torres en la ciudad? Algunas son tan estrechas que no cabría un ascensor.
Brno, en cambio, es la capital de Moravia, donde la cultura industrial del siglo XIX convive con el festival de música *Brno Contemporary Music Days*. Si pasas por allí en mayo, no te pierdas la fiesta de *Májová hudba*, cuando las plazas se llenan de coros y orquestas callejeras. Y en verano, el castillo de Špilberk acoge conciertos bajo las estrellas, con vistas a toda la ciudad. ¿El detalle que une a checos de cualquier rincón? El café de las 10 de la mañana, servido en un vaso de cristal grueso y acompañado de un trozo de *koláč*, ese pastel de fruta que varía según la región.
Última actualización: 9 de agosto de 2026