Sobre el chat de Noruega
El fiordo de Geiranger, con sus aguas esmeralda rodeadas de montañas de más de mil metros, es el escenario perfecto para entender por qué Noruega fascina a viajeros y locales. Allí, en verano, los barcos de pasajeros cruzan las cascadas de los Siete Hermanas y los noruegos aprovechan para pescar salmón en el río Geiranger, un ritual que se repite desde hace generaciones.
Entre Bergen y Oslo, ciudades con mercados de pescado donde se sirven arenques marinados con eneldo o rakfisk —un pescado fermentado que divide opiniones— y el tranvía de Fløibanen, que sube a 320 metros de altura para ver la ciudad desde las alturas, hay más que paisajes: hay historias cotidianas. En invierno, los habitantes de Tromsø esperan el sol de medianoche en junio con barbacoas en la playa de Sommarøya, mientras que en invierno la aurora boreal ilumina las noches con un baile de luces verdes que atrae a curiosos de todo el mundo.
Última actualización: 6 de agosto de 2026