Sobre el chat de Moscú
El metro de Moscú no es solo transporte: es un museo subterráneo. Cada estación tiene su propio estilo, como la luminosa Komsomolskaya, con sus columnas de mármol y lámparas de cristal, o la más sobria Ploščad Revoljutsii, donde las estatuas de bronce de soldados y obreros parecen vigilar a los pasajeros. Si pasas por allí, fíjate en los perros de bronce a los pies de la estatua de un revolucionario: se dice que acariciarles la nariz da suerte. Y eso que aún no has salido a la superficie para probar los blinis con caviar en cualquier puesto callejero cerca de la Plaza Roja.
De día, el bullicio se concentra en el mercado de Izmailovo, donde los domingos se montan puestos de artesanía, iconos religiosos y, por supuesto, matrioshkas de todos los tamaños. Pero cuando cae el sol, los moscovitas se reparten entre los bares de Zamoskvorechye, con sus fachadas de madera antigua, y los locales más modernos de Tverskaya, donde la música electrónica suena hasta el amanecer. Eso sí, si vas en enero, prepárate para el frío: a veces la temperatura baja de los -20°C y hasta los autobuses tienen que llevar calentadores en el motor para arrancar.
Última actualización: 16 de julio de 2026