Sobre el chat de Fredericton
El paseo por el río Saint John al atardecer, con el reflejo de las luces de la Universidad de New Brunswick en el agua, es uno de esos momentos que definen Fredericton. No es una postal cualquiera: en verano, el mercado de Boyce Farmers Market —junto a la estación de trenes— huele a pan recién horneado y a jarabe de arce casero, mientras los puestos de artesanía local exhiben tallas en madera de arce o mermeladas de los bosques cercanos. Si pasas por el centro, fíjate en las fachadas victorianas de la calle Queen: algunas aún conservan letreros de los años 20 en sus cristales. Y si te gusta el fútbol (aquí le llaman soccer), en el Terry Fox Athletic Facility juegan partidos que llenan las gradas los viernes por la noche.
Más allá del bullicio, el barrio de Nashwaak Village tiene un aire de pueblo dentro de la ciudad. Los vecinos se conocen en el Nashwaak Valley Golf & Country Club, donde a veces sirven un estofado de alce que sabe a leña quemada y a historias contadas entre risas. Si prefieres naturaleza, el sendero del Old Growth Forest Reserve —a solo 15 minutos en coche por la carretera 10— es perfecto para perderse entre abetos de más de 300 años. Eso sí, lleva repelente: los mosquitos en julio no perdonan.
Última actualización: 3 de julio de 2026