Sobre el chat de Chueca
El ambiente aquí huele a las noches del Chueca de los 2000: música electrónica de fondo en los bares, risas de grupos en las terrazas de la plaza y ese olor a cerveza barata mezclada con colonia barata de verano. No es solo un sitio para ligar, aunque también —aquí siempre ha habido espacio para eso—, sino para encontrar a gente que sabe que Chueca no es un barrio, es un estado de ánimo. Los que llevan años viniendo reconocen el sonido de las teclas cuando alguien escribe rápido en un móvil mientras espera en la puerta del metro de Gran Vía, o el tono de voz de quien se conecta desde el lavabo de un after en previsión de que el WiFi no llegue al salón.
Los recién llegados suelen preguntar por el ambiente de los viernes por la noche, cuando la sala se llena de perfiles con fotos en la terraza del 1862 o de quienes van camino del Black & White. Los más veteranos, en cambio, suelen hablar de los viejos tiempos: cuando Chueca aún olía a reforma y a locales por estrenar, y las conversaciones en el chat eran más largas que los mensajes de hoy. Aquí no hay filtros de edad ni de estilo, pero sí un código no escrito: si pones una foto en la portada con el torso descubierto, no te quejes si te preguntan si es en el Parking o en la playa de la Malvarrosa.
Última actualización: 14 de julio de 2026