Cómo desactivar los efectos visuales de Windows y acelerar el PC
Abre el Panel de control, selecciona Sistema y pulsa Configuración avanzada del sistema en la barra lateral.
Pasos para desactivar los efectos visuales
- En la ventana Propiedades del sistema, ve a la pestaña Opciones avanzadas y pulsa Configuración bajo el apartado Rendimiento.
- Se abrirá Opciones de rendimiento. Elige Ajustar para obtener el mejor rendimiento para desactivar todos los efectos, o bien marca Personalizar y selecciona solo los que consideres innecesarios (animaciones de ventanas, sombras bajo menús, transparencias, etc.).
- Confirma con Aceptar y vuelve a cerrar todas las ventanas.
- Para versiones de Windows 11, también puedes ir a Configuración → Accesibilidad → Efectos visuales y desactivar la opción Animaciones en Windows.
- Si prefieres un control granular, abre el Editor de directivas de grupo (gpedit.msc), navega a Configuración del equipo → Plantillas administrativas → Sistema → Rendimiento y habilita Desactivar animaciones de escritorio.
Una vez aplicados los cambios, el sistema necesita reiniciar el explorador para que surtan efecto. Pulsa Ctrl + Shift + Esc, busca explorer.exe en la lista de procesos, finalízalo y vuelve a iniciar explorer.exe desde el menú Archivo → Ejecutar nueva tarea.
Consejo extra
Desactivar la opción Usar sombras bajo el cursor en Configuración → Facilidad de acceso →> Cursor y puntero también reduce el consumo de GPU en equipos modestos.
Preguntas frecuentes
¿Los cambios afectan a la apariencia de los iconos?
No. Solo se eliminan animaciones y sombras; los iconos conservan su forma y colores.
¿Puedo revertir los ajustes sin reinstalar Windows?
Sí. Vuelve a Opciones de rendimiento y selecciona Ajustar para obtener el mejor aspecto visual o vuelve a activar los efectos individualmente.
¿Estos cambios mejoran el rendimiento en juegos?
En la mayoría de los casos sí, porque liberan recursos de la GPU que de otro modo estarían dedicados a efectos de escritorio.