Sánchez blindaje al PSOE: "Ningún caso de financiación ilegal"
Pedro Sánchez zanja las acusaciones de financiación ilegal en el PSOE y defiende su plan anticorrupción. El Comité Federal respalda su discurso, pero Page exige más transparencia.
Pedro Sánchez ha salido al paso de las sombras sobre el PSOE con una afirmación rotunda: "Nuestra organización no se ha financiado irregularmente, como hicieron otras", sentenció ante el Comité Federal. El presidente del Gobierno y secretario general socialista no solo rechazó de plano las acusaciones de financiación ilegal, sino que cargó contra los casos de corrupción en su partido como "beneficios personales" de dos exdirigentes: José Luis Ábalos, ya condenado a 24 años, y Santos Cerdán, investigado en varias causas. Ni uno ni otro son nombrados, pero su sombra planea sobre un discurso en el que Sánchez insiste en que "de haber conocido esas prácticas, jamás las habría tolerado".
La réplica de Emiliano García Page, principal disidente interno, fue inmediata: exigió más información para salir del Comité Federal con la garantía de que el PSOE no terminará imputado. Sánchez, sin embargo, esquivó el debate interno y se centró en blindar su imagen: anunció que el partido ha aplicado 13 reformas en menos de un año, lo que le ha valido una puntuación de 83,1 puntos en transparencia —la más alta entre las formaciones políticas—. Rebeca Torró, nueva 'número tres' del PSOE, fue ensalzada como artífice de este giro, con un agradecimiento público por su "dedicación brillante y constante".
A nivel institucional, Sánchez defendió su paquete de 15 medidas anticorrupción, ya incluidas en el Anteproyecto de Ley de Integridad Pública que se debatirá en el Congreso. Y cargó contra PP y Vox: "Un gobierno de estas formaciones no será el fin de la corrupción, sino el regreso de la corrupción sistémica". El presidente evitó mencionar casos como el de Leire Díez —que investiga una trama para sabotear causas judiciales desde Ferraz— o el de las joyas halladas en el despacho de Zapatero, imputado en el 'caso Plus Ultra'.
Sobre su círculo más cercano, Sánchez reiteró que tanto su esposa, Begoña Gómez, como su hermano, David Sánchez, "defienden su inocencia" en los procesos abiertos. Negó que Gómez se lucrase con su actividad en la Universidad Complutense y descartó que el puesto de su hermano se debiera a su posición: "En ese momento no ocupaba el cargo que ocupo ahora". La estrategia es clara: minimizar daños, culpar a figuras concretas y vender un partido renovado. Pero el interrogante queda en el aire: ¿Bastarán las reformas para acallar las críticas o el PSOE sigue siendo un imán para los escándalos?