Pedraz imputa a la presidenta de la SEPI en el caso Tubos Reunidos
La presidenta de la SEPI, Belén Gualda, y 24 personas más pasan a ser investigadas por tráfico de influencias, malversación y prevaricación. La trama habría amañado rescates públicos y contratos para favorecer a empresas clave.
El juez Santiago Pedraz ha ampliado la imputación en el caso Leire Díez con 25 nuevas personas, entre ellas la presidenta de la SEPI, María Belén Gualda. La Fiscalía Anticorrupción denuncia una red que operó durante años para influir en decisiones públicas, desde rescates millonarios hasta adjudicaciones opacas.
La trama, según la investigación, actuó como un engranaje entre intereses privados y cargos públicos. Vicente Fernández, exmandatario de la SEPI, Antxon Alonso, la propia Leire Díez y Santos Cerdán —exsecretario de Organización del PSOE— habrían tejido alianzas para torcer contratos, ayudas y resoluciones administrativas. Sus métodos: reuniones, llamadas y mensajería segura, siempre con un objetivo claro: el beneficio económico ilícito.
Gualda está señalada por su papel en el rescate de Tubos Reunidos en 2021, que superó los 115 millones. La Fiscalía destaca pagos de 114.950 euros de la acerera a Mediaciones Martínez SL, vinculada a la red. Los registros interceptados muestran conversaciones donde la trama celebraba el apoyo de la presidenta al CEO de Tubos Reunidos, Francisco Irazusta, para que el fondo aprobara el rescate.
Irazusta, ahora también imputado, aparece en los mensajes como receptor de información privilegiada. La investigación desvela cómo la SEPI, Mercasa, Enusa, Sepides y otras entidades públicas fueron instrumentalizadas para canalizar fondos y contratos hacia empresas afines a la red. La Fiscalía subraya la coordinación permanente de estos grupos, con reuniones y comunicaciones que reflejan una estructura pensada para perdurar.
El caso deja al descubierto un sistema donde el poder público se convirtió en moneda de cambio. No es solo una trama de corrupción: es el reflejo de cómo determinadas élites manipulan las instituciones para mantener su influencia, incluso cuando el dinero sale del bolsillo de todos.