Inglaterra y Argentina se cruzan en semifinal: roce y escaso fútbol
Inglaterra y Argentina se medieron en el Mercedes‑Benz Stadium de Atlanta, con una semifinal marcada por faltas y escasas oportunidades de gol.
Inglaterra y Argentina se enfrentaron en la semifinal del Mundial 2026 en Atlanta, un duelo que se convirtió en una batalla de contactos y escasas ocasiones de gol. El puesto en la final estaba en juego y ambos equipos llegaron con la presión de superar a España, que había vencido a Francia en cuartos.
El choque revive recuerdos de 1966, cuando Inglaterra levantó su único título, y de 1986, cuando la famosa Mano de Dios dejó una herida profunda en la relación entre ambas naciones. A 40 años de la guerra de Malvinas, el encuentro vuelve a encender la rivalidad histórica, aunque los entrenadores intentan mantener la tensión fuera del campo.
El once inglés, dirigido por Thomas Tuchel, alineó a Harry Kane y a un Jude Bellingham inspirado, mientras que Argentina, bajo Lionel Scaloni, contó con Lionel Messi y la entrada de Giuliano Simeone en sustitución de Rodrigo De Paul. El árbitro estadounidense Ismail Elfath controló el partido desde el inicio.
Desde los primeros minutos, la posesión inglesa dominó el juego, pero la presión se tradujo en contactos duros. A los dos minutos del primer saque, Enzo Fernández cometió una falta sobre Anderson, y la disputa continuó con reclamaciones de falta alrededor de Messi. Las marcas se multiplicaron y el ritmo se mantuvo bajo, con escasas ocasiones claras de gol.
El partido continúa sin definir un vencedor claro; la semifinal sigue abierta y la final del Mundial 2026 se perfila como un enfrentamiento entre los ganadores de esta tabla, mientras la historia entre Inglaterra y Argentina se escribe una vez más.