Feijóo se ahoga en su propia moción de censura

Deportes · 28/06/2026 13:30 · Redacción ChatZona

Feijóo se ahoga en su propia moción de censura

El PP logró que el Congreso pidiera la dimisión de Sánchez, pero el independentismo catalán le frena. Feijóo corteja a Junts sin garantías y su estrategia se desvanece como un chaparrón de verano.

Alberto Núñez Feijóo ha vivido su mejor semana parlamentaria en meses: el Congreso, con los votos de PP, Vox y Junts, exigió la dimisión de Pedro Sánchez y le obligó a someterse a una moción de confianza. Pero el líder popular no se atreve a dar el paso definitivo: una moción de censura que derribe al presidente. Temeroso de que Junts no le respalde, Feijóo prefiere mantener la presión desde las sombras, mientras su equipo negocia con los independentistas como si fueran un cliente más en Génova.

El guión es conocido: el PP corteja al PNV y a Junts desde hace un año, pero los independentistas vascos ya le dieron la espalda, y los catalanes, aunque más cercanos ideológicamente, siguen sin fiarse. Feijóo prometió a Puigdemont un indulto si le apoyaban; ahora ofrece elecciones anticipadas. Vox, por su parte, se ha convertido en un estorbo tras su apoyo a Junts, pero el PP prefiere ignorarlo. El problema es que, sin garantías de los independentistas, cualquier moción de censura se evaporaría en el pleno.

Mientras, el Gobierno sangra. La condena de 24 años a José Luis Ábalos por el caso mascarillas y la imputación de Zapatero y su entorno han dejado al PSOE en una posición más débil que nunca. Sánchez compareció en el Congreso con el peso de los escándalos en su mochila, pero Feijóo ya había movido sus piezas: "Son los socios los que deben moverse", dijo su portavoz, Borja Sémper, como si la moción de censura fuera un juego de ajedrez donde él coloca las piezas y los demás deben rendirse. El resultado, hasta ahora, es un jaque mate en diferido.

El PP, que en 2023 soñó con repetir el pacto de Aznar con el PNV, ahora ve cómo su relación con los nacionalistas vascos está rota. Junts, en cambio, flirtea con la idea de una 'vía Starmer' —apoyar a un candidato sin derribar al Gobierno—, pero sin dar el paso definitivo. Feijóo, atrapado entre su ambición y la falta de votos, sigue dando vueltas en la rueda de ratón de la moción de censura, sin saber que el reloj corre más rápido que su estrategia.

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