Cuerpo defiende los Presupuestos: “No fue un problema”
El ministro de Economía afirma que el crecimiento del 2,6% del PIB demuestra que las cuentas prorrogadas no frenaron la agenda. Asegura que los Presupuestos llegarán en septiembre con reformas económicas ya aplicadas.
Carlos Cuerpo no pierde el tiempo con excusas. Tres años de Presupuestos prorrogados no han frenado la agenda económica del Gobierno: el PIB crece un 2,6% este año, el empleo bate récords y las inversiones fluyen. "Consecuencias prácticas no ha tenido ninguna", zanja el vicepresidente y ministro de Economía en una entrevista con este medio. Para él, las cifras hablan por sí solas: España lidera el crecimiento en Europa pese a los shocks internacionales, algo que ni siquiera los más optimistas pronosticaban hace un lustro.
La pregunta del millón —¿por qué este año sí saldrán los Presupuestos?— tiene una respuesta sencilla: "Es nuestro escenario central". Cuerpo confía en que la presentación del cuadro macroeconómico y el techo de gasto aprobado este lunes allanen el camino. No es optimismo barato: el Gobierno ya ha ejecutado reformas clave sin necesidad de nuevas leyes. El plan de recuperación, las inversiones en sectores estratégicos y hasta la atracción de fondos europeos se han mantenido al margen de los vaivenes parlamentarios. "Hemos sido capaces de llevar adelante todos los grandes objetivos", sentencia.
Pero hay un frente que sigue resistiéndose: la vivienda. Cuerpo lo admite sin rodeos: "No hay una bala de plata". El problema, dice, es compartido entre administraciones, y las soluciones pasan por impulsar el alquiler asequible con el Fondo España Crece, revisar la fiscalidad de los pisos turísticos y ofrecer alternativas de inversión a los ahorradores. "Las competencias son compartidas", recuerda, como si el mensaje fuera para los gobiernos autonómicos. Mientras tanto, el mercado inmobiliario sigue tensionado, y las promesas de bajar precios suenan a eco lejano.
Lo que sí queda claro es que, para el Gobierno, la economía española ya no es la de antes. "Nos hemos acostumbrado a dar sorpresas positivas", afirma Cuerpo, y no le falta razón: el crecimiento sostenido, la creación de empleo y la atracción de inversión contrastan con el estancamiento de sus vecinos europeos. Que los Presupuestos lleguen en septiembre no será un milagro, sino el resultado de haber hecho los deberes a pesar de las circunstancias. El reto ahora es que esa dinámica no se agote en el papel.